Podrías irte de paseo por Riazor, majo (y ahogarte un poquito). O tirarte por la Torre de Hércules; o que te diera un empacho de percebes; o que te espachurrara la picha un centollo...
¡¡Carallo!!
Y a ti, que te pique un pollo, sapo de las narices.
Princesita (siempre, contigo y también sin ti)
No hay comentarios:
Publicar un comentario